El pasado Rally Dakar, corrido en enero último, tuvo muchas alegrías y tristezas, siempre desde lo deportivo. No obstante, muchos aventureros que se dedicaron a seguir la competencia, como se dice habitualmente “por afuera”, volvieron a unir rutas entre Lima (Perú) y Córdoba (Argentina).

En esta edición, de mucho colorido, el nombre de Hero se hizo habitual en las clasificaciones de las diferentes etapas, como también en la general. A ese ruido generado por el equipo oficial de la marca india se le sumó un esfuerzo particular, de esos que cada año realizan muchos viajeros para estar bien cerca de la competencia. Uno que dejó mucha presencia en las redes sociales: el de Maximiliano Agüero. “Maxi”, como le dicen sus amigos, es un empleado de Motoshop Ezeiza que siempre tuvo en mente participar en el Dakar. Sin embargo, para entrar en la sintonía de la competencia encaro una aventura muy linda: recorrer el dakar desde afuera, siguiendo las rutas que se utilizan a diario entre Lima y Córdoba con una Hunk, uno de los modelos que orilla los 150cc más populares de venta diaria de Hero, partiendo desde la ciudad bonaerense en la que tiene su vida. Así fue que el 1° de enero salió con destino a la capital peruana y el 6, día en el que comenzó oficialmente la competencia, estuvo listo para comenzar a unir el itinerario de campamentos que se fueron montando en los lugares designados. Entonces, para repasar un poco el derrotero, a Lima le siguieron Pisco, San Juan de Marcona y Arequipa, en dicho país. Con posterioridad entró a territorio boliviano uniendo La Paz con Uyuni, para de esa manera dirigirse a Salta, entrando así a la Argentina. La Hunk transitó desde allí hasta Fiambalá, un lugar de ensueño; haciendo el tramo final entre Chilecito, San Juan y Córdoba, última posta de la aventura, que concluyó el 20, para que el día siguiente la llegada a casa marcara que el objetivo había sido cumplido. Sin ningún problema mecánico a lo largo de 11.000 km, el viajero pudo ver e interiorizarse del mundo Dakar a nivel competencia y humano. Unos cuantos contactos ha sumado a su agenda personal, tanto durante los días de carrera como en el descanso en La Paz. Lógicamente fueron kilómetros largos de carretera, pero las ganas no claudicaron en ningún momento.

Sobre el final de la nota queremos hacer mención del futuro de “Maxi”, que está trabajando en algunos proyectos ligados al Dakar, uno de los cuales es anhelo de muchos años: hacer la competencia en moto, en la prueba propia para corredores que solos se asisten la máquina, también llamada Malle Moto. Claro está, queda la duda de nuestra parte para el final: ¿Lo podrá hacer en una Hero?

Informe de Marcelo F. Otonello (Revista Informoto) – Fotos: Maximiliano Agüero